"Decepcionada del Amor"
Diciendo Adios a la expectativa
Si te has sentido llamada a leer este post, imagino que una persona especial para ti te ha decepcionado o quizás esperabas que vuestra relación fuese de una manera diferente a la que realmente es ahora.
Cuando vivimos en la expectativa nos perdemos lo que realmente está sucediendo en el aquí y el ahora. Nos perdemos la grandeza del momento presente, lo único que realmente poseemos y que nos hace sentir vivos y plenos.
Vivir en la expectativa supone estar comparando lo que está sucediendo con nuestra fantasía de lo que debería suceder. Intentamos organizar nuestro mundo y las personas que lo componen para que cumplan nuestros deseos.
El resultado es una constante frustración, provocada por la rabia de no conseguir lo que queremos. Y con el tiempo, nuestra autoestima se resiente y nos sentimos pequeñitos e impotentes.

Es una paradoja: buscamos la felicidad en la fantasía y nos perdemos así la verdadera magia de la vida. La magia del ahora.
“Allí donde pones tu atención, brota tu realidad”
Además, no podemos poner nuestra atención en diferentes focos al mismo tiempo. Si prestamos atención a lo que debería suceder dejamos de prestar atención a lo que está sucediendo. Si nos fijamos en lo que nos falta, no estaremos viendo lo que si tenemos.
“Tu expectativa no existe”
Vivir en la expectativa es como no vivir. ¿Qué hay entre la realidad y tu fantasía? ¡Vacío, carencia y mucha soledad! La constante espera de algo que no llega. Pero, ya sabes que todo tiene su sentido y su intención positiva.
“Descubriendo su sentido”
En la infancia, la fantasía es un salvavidas necesario para nuestra supervivencia. De niños somos tan vulnerables que la fantasía nos ayuda a completar, a armonizar e incluso adornar la realidad que para un niño se torna en la mayoría de los casos “dura” e incomprensible. Crecer entremezclando fantasía y realidad nos permite desarrollarnos adecuadamente y sobrevivir.

“Diciendo Adiós”
Ya de adultos, vivir más en la fantasía que en la realidad nos crea muchas decepciones y una insatisfacción generalizada. Decir adiós a la expectativa supone un duelo. Supone aceptar que la realidad es la que es, aunque duela. Aceptar que nadie es perfecto y que incluso las personas que más amamos pueden herirnos sin ser su intención.
La fantasía nos ha protegido de este dolor mientras éramos niños y no podíamos afrontarlo. Pero ahora, si queremos dar el salto a la madurez emocional necesitamos vivirlo y afrontarlo. Necesitamos aceptar que los hechos no son como esperamos que sean. Simplemente son y nuestra tarea es aceptarlos. Aquí es dónde podemos recuperar nuestro poder de adultos.
Si veo lo que de verdad sucede, si lo acepto tengo la posibilidad de elegir, de tomar decisiones convenientes, de saber qué quiero ser frente a ello…
De lo contrario seguiré peleándome con “el mundo entero” para que cambie, para que se ajuste a lo que espero de él. ¡Eso es una tarea imposible!
“Tu poder se encuentra en ti. Deja de esperar y actúa!»

Somos actores principales de nuestra historia y de nuestra experiencia. Por eso, no podemos esperar a que las cosas sucedan (como hacíamos de niños), necesitamos actuar para que se cumplan.
Tu recuperas tu poder personal cuando:
. No esperas que los demás cambien para que se ajusten a lo que son tus deseos. Tú eliges a las personas con las que puedes cumplir tus sueños. No todo el mundo puede ofrecerte lo que tu necesitas.
. Si no te sientes acogido en algunos ambientes o con determinadas personas ¡No hay nada erróneo en ti! Simplemente emplea tu energía en buscar ambientes y personas que te ofrezcan lo que tú buscas.
. Invierte tu energía en desarrollar tus sueños y las personas que quieran compartirlos contigo se unirán.
. Si quieres algo, haz lo que puedas hacer para conseguirlo. Es importante que expreses lo que necesitas de otras personas, que si necesitas ayuda lo pidas. No significa que vayan a acceder, pero si preguntas podrás decidir en base a la realidad y no a especulaciones. Si no preguntas, nunca tendrás una respuesta en firme.
. Sé tu mismo, es la única manera de que las cosas que te sucedan y las personas con las que te relaciones sean verdaderas. Si renuncias a tus necesidades para mantener a alguien a tu lado, estarás renunciando a tu propia felicidad.
. Confía en la vida. Si te esfuerzas por hacerlo lo mejor que puedes, todo lo que te suceda, aunque te duela y sea incomprensible en ese momento, es porque la vida tiene algo mejor para ti.
¡Eso es confiar!
. Toma decisiones conscientemente, no te engañes a ti mismo/a. Puedes decidir lo que quieras, lo importante es que no esperes resultados ilusorios porque es «pedir peras al olmo».
Recuerda que cada día puedes volver a decidir.
. Busca tu criterio y posición ante las circunstancias que vivas. Busca en tu interior las respuestas que quieres dar. No te dejes llevar por opiniones y consejos que no te hacen bien. Lo que aceptes de los demás que sea porque estás de acuerdo y no porque los consideres más importantes que tú.
Como siempre, espero ayudarte en tu proceso de crecimiento y desarrollo personal.
Con todo mi amor y cariño,
Gabriela Fernández Jover
Gabriela Fernández, Coach y Terapeuta especializada en Apego y Relaciones de Pareja.
Te ayudo a resolver de raíz los conflictos, bloqueos e impedimentos que vives en tus relaciones de pareja para que puedas crear relaciones sanas, plenas y que te llenen de felicidad.
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