¿Quieres saber cuál es el rol que sueles adoptar en tus relaciones de pareja? ¿Quieres descubrir como salir del drama y los juegos de poder?
Si tu respuesta es Si te recomiendo que sigas leyendo.
Todas las personas buscamos sentirnos poderosas en el mundo porque esa sensación nos permite sobrevivir y sentirnos capaces de afrontar la vida.
Sin embargo, como nadie nos ha enseñado a conectar con nuestro verdadero poder personal lo buscamos fuera de nosotros en nuestras relaciones. Esto nos lleva a generar situaciones en las que en vez de colaborar y ser uno el apoyo del otro, la relación se convierte en rivalidad y lucha de poder.
«Ilusoriamente creemos que mediante ejercer nuestro poder obtendremos el amor, cuidado y respeto del otro. Y justamente generamos lo contrario, nos hacemos daño y resentimos nuestra autoestima»
Por eso lo llamamos juego o roles, porque es un modo de relación en el que nos sentimos a salvo pero que genera daños en ambas partes y que no nos permite relacionarnos desde nuestra verdad, desde lo que realmente somos en lo más íntimo.
Os voy a describir los diferentes roles con la intención de que identifiquéis el vuestro y podáis romper el patrón.
«Decirte que unos roles enganchan con los otros porque proyectamos en la pareja lo que en realidad es nuestro juego o drama interior»
Es imposible que exista un acusador si no existe un acusado o un super razonable si no existe un irrelevante. Por eso en cuanto uno de los dos deje de relacionarse desde un rol, el juego se rompe.
Minusvalía
Tu rol es aplacar para que la otrapersona no se enfade. Crees que recibirás amor si complaces a tu pareja y evitas hacer o decir cualquier cosa que pueda molestarle.
Tiendes a la complacencia como modo de que se queden a tu lado y el vínculo se mantenga. Hablas con un tono agradable y considerando siempre el bienestar de quienes te rodean. Evitas mostrar tu opinión o preferencias y sueles aceptar lo que deciden los demás.
Lo que internamente vives no coincide con lo que expresas y muestras al otro.
Tiendes a inculparte (careta) y a aceptar cosas con las que no estás de acuerdo (verdad) para no generar conflicto y que te puedan abandonar o rechazar por ser tu.
Te relacionas desde el temor, la culpa y la lástima. En tu interior sientes que no tienes valor y que necesitas al otro para ser alguien. Sensación de desvalido. Por eso te posicionas como inferior.
Juego: “Te complazco y a cambio te quedas a mi lado (me necesitas)”
Vías de desarrollo
Ten presente que esta manera de relacionarte te ha permitido llegar hasta donde estás hoy y que no se trata de eliminarlo o rechazarlo sino más bien de aprender maneras nuevas de relacionarte que te permitan ser tu y a la vez recibir amor de tu pareja. Sentirte amado/a tal como eres sin ocultarte tras una máscara que te limita a ti y a la otra persona.
Dado que tu tendencia es a minusvalorarte para recibir amor, necesitas comenzar a ocupar tu espacio en este mundo.
¿Y esto como se hace?
Pues primero de todo necesitas comenzar a tener en cuenta todo lo que a ti te sucede:
¿Cómo te sientes verdaderamente? ¿Qué te gusta? ¿Qué no te gusta? ¿Qué necesidades tienes?
Necesitas conocerte, definirte, expresarte. Sacar tu voz, contar al mundo tu criterio, tu visión. Si no compartes tu criterio es muy difícil que te puedan conocer y tener en cuenta. Comienza a enfadarte cuando algo no te gusta o te ha dolido. Detecta las situaciones o actos de tu pareja que te duelen y que sueles callarte. Pon nombre a aquello que te genera confusión o contradicción y comienza a expresarlo. Tiendes a identificarte con los sentimientos del otro y a justificar lo que hace aunque te duela para evitar el conflicto.
Necesitas comenzar a centrarte en tu sentir y a defender tu posición. Si te han dicho una cosa y hecho otra, te han engañado. No temas decirlo y expresarte. Acepta que no podemos gustarle a todo el mundo y que la opinión de los demás sobre nosotros no es la verdad absoluta, es solo una opinión. Cuando camines coloca tu espalda erguida, la cabeza mirando al frente y camina pisando fuerte. Te va a venir bien para que sientas tu existencia, para que llenes tu cuerpo de ti y lo habites en plenitud. Hazlo cada vez que vuelvas a notar tus hombros caídos y a posar tu mirada en el suelo.
No hagas como que no existes. Nadie puede ocupar tu hueco, el mundo te espera.
Por tu rol de minusvalía sueles engancharte con personas que adoptan roles de acusador o agresividad. Es justo el polo opuesto. Habrá veces que tu juegues el rol de víctima (minusvalía) y otras que juegues el rol de acusación, aunque tenderás a uno con más fuerza dependiendo del rol que adopte tu pareja.
Agresividad / Acusador
Es otro patrón de comunicación incongruente donde disfrazas tu temor interior a través de la fachada exterior. Encuentras todos los defectos y constantemente expresas lo que no te gusta o te enfada. Te posicionas en la relación desde un rol de superioridad donde tu visión del mundo es la correcta y tu pareja es la que está equivocada. No te importa rebajar a los demás y decir lo que quieres sin considerar como les va a llegar. Adoptas una actitud bastante dictatorial y tiendes a querer controlarlo todo.
Te pones tenso y hablas con voz dura, tensa y ruidosa. Esto es lo que sucede en el exterior (careta). Sin embargo en tu interior te sientes solo e inútil (Verdad).
Te relacionas desde el temor, la sensación de inutilidad y el resentimiento.
Vías de desarrollo
Lo primero de todo necesitas saber que esta manera de relacionarte te ha ayudado a llegar hasta aquí y no se trata de eliminarla sino de que puedas elegir quedarte con lo positivo y descartar aquello que ya no te está permitiendo mantener relaciones sanas con esa persona a la que amas.
«En tu caso, necesitas tener en cuenta los sentimientos y necesidades de tu pareja en la relación. Tiendes a “ocupar” todo el espacio y tu pareja seguramente se siente arrinconada dentro de la relación»
Antes de expresarte, busca el considerar como puede afectar lo que vas a decir a tu pareja. Entiende que para que podáis mantener una relación sana necesitáis trataros de igual a igual. Ninguno de los dos es mas o menos que el otro y buscamos que ambos podáis expresaros libremente y ser como sois sin ofenderos o haceros de menos. Comienza a escuchar a tu pareja. Céntrate en conocerla sin constantemente estar juzgando lo que dice o hace. Para poder estar juntos necesitas aceptar que tu opinión o visión del mundo no es la única o verdadera y que puedes aprender de los demás.
Puedes acercarte a tu pareja e interesarte por lo que piensa, siente, le gusta etc. Con la intención de conocerla y cuidarla. No para que emitas tu juicio sobre lo que exprese. Corporalmente te va a ayudar relajar la tensión del cuerpo. Soltar los hombros y el torso. Caminar más despacio de lo habitual disfrutando del camino y bajando la guardia.
Suelta la necesidad de controlar y trabaja la confianza en que tu pareja puede darte amor sin que lo exijas.
Comienza a pedir lo que te hace falta desde tu parte más vulnerable y aceptando que lo que más deseas es que tu pareja te preste atención y ofrezca cariño. Esa es tu verdad.
Nadie está obligado a darte, por lo que agradecer que la otra persona está a tu lado y te quiere puede ayudarte a conectar desde un lugar más humilde con ella y a ir desprendiéndote de la necesidad de colocarte por encima.
Súper-razonable
Calcular para enfrentar la amenaza y la autoestima personal. Tu refugio es el contenido y el lenguaje.
«Utilizas palabras y mensajes muy intelectuales. Hilas y narras la información de una manera ordenada y estructurada»
Es tu manera de sentirte a salvo, no mostrar tus sentimientos y tampoco sentir los de los demás. Te concentras en trasmitir el mensaje de una manera tranquila, fría y contenida.
No te gusta fallar y quieres ser perfecto. Te relacionas desde el miedo y la prepotencia. Tu cuerpo suele figurar frio y distante. En tu interior te sientes indefenso. Se podría decir que bloqueas los sentimientos como modo de protección. Cualquiera que enfrente este poder se sentirá estúpido o insuficiente.
Vías de desarrollo
Lo primero de todo, necesitas saber que gracias a este recurso y cualidad personal has conseguido llegar hasta donde estás hoy por lo que no se trata de eliminarla o culparte por ello sino de ampliar tus posibilidades y poder conectar con tu pareja. Tu parte intelectual y el contenido es una virtud que ya tienes muy desarrollada por lo que tu vía de desarrollo es comenzar a conectar con tus sentimientos y así poder también conectar desde ahí con los de los demás.
Tu parte intelectual te puede ayudar mucho en algunos contextos pero en el contexto más íntimo necesitas poder compartir tus sentimientos y poder así percibir las emociones de tu pareja.
De entrada, puedes observar como tu cuerpo se enfría y queda toda tu energía en tu cabeza. También puedes comenzar a bajar tu atención a tu cuerpo para comenzar a identificar sensaciones o emociones que surgen en ti. Mira a ver donde se bloquea tu emoción.
No siempre tienes que pensarlo todo antes de hablar o decir con las mejores palabras tu mensaje. Comienza a permitirte explorar el hablar de manera más espontánea y cercana. Al final la verdadera conexión se produce cuando no mostramos nuestras “poses” sino un contenido verdadero que nace de nuestro sentir. Trata de permitirte no expresarte siempre perfecto o tener la postura corporal idónea.
Irrelevante
Tu interfaz es distraer para ignorar la amenaza, actuando como si no existiera.
«Piensas que tal vez si haces como que no existiera desaparece. Tu poder se centra en perturbar y confundir haciendo que la otra persona se sienta desequilibrada y a la defensiva»
Exteriormente no muestras interés en la conversación, te mueves constantemente y dices cosas que no tienen que ver con la que está sucediendo. Haces gestos sin sentido y tratas de llamar la atención sin importar a las exageraciones que tengas que llegar para ello. Es como si la cosa no fuese contigo. En tu interior sin embargo sientes que nadie se ocupa de ti o que no hay lugar para ti. Te relacionas desde el miedo, el coraje y el rechazo.
Lo que más deseas es que el conflicto pare y así evitar el resultado final, que dependiendo de la situación puede ser discutir, no hablarse, hablarse feo, perder la conexión…
Vías de desarrollo
Lo primero de todo necesitas saber que gracias a esta habilidad o recurso tuyo has llegado hasta aquí por lo que no se trata de eliminarlo sino de desarrollar otras cualidades que te van a facilitar alcanzar una vida y unas relaciones más plenas. En tu caso, tu principal vía de desarrollo es comenzar a darte cuenta de como te comportas y que dices para ignorar la situación estresante:
¿Qué tratas de parar? ¿Qué tratas de evitar? ¿Qué es lo que tanto temes?
Contestar estas preguntas te va a ayudar a saber concretamente que estás evitando. Al mirarlo de frente te va a ampliar posibilidades para comenzar a resolver lo que sucede en vez de ignorarlo. Una vez que sepas cual es tu temor, acepta que ese temor te pertenece y mira a ver como puedes enfrentar la situación con tu pareja poniéndole nombre a tu temor y abrir así una nueva etapa de diálogo y comunicación en base a tu verdad y no en base a tu “máscara”.
Cuando comunicamos y expresamos lo que verdaderamente nos sucede la otra persona suele entendernos mejor e incluso ayudarnos cuando nos suceda esto.
Así mismo, también necesitas dar espacio para acoger los sentimientos y necesidades de tu pareja ya que puede resultar muy frustrante tratar de resolver algo si no quieres hablar de ello.
Te invito a que explores esta nueva manera de compartir tu intimidad en vez de evitarla o esconderla tras el sin sentido.
Equilibrante:
Es a lo que todos necesitamos tender para mantener relaciones sanas donde se produzca un verdadero contacto íntimo. El equilibrante funde su comunicación verbal con su comunicación corporal o no verbal. Comparte sus sentimientos y necesidades pero también escucha, comprende, mira y toca al otro.
«Es decir, su comunicación no se basa en la protección sino en la verdadera intención de relacionarse de igual a igual y abriendo espacio de comunicación para que ambos puedan expresarse y ser aceptados tal como son en un marco de respeto»
Si quieres estar seguro/a de que te estás comunicando de una manera sana con tu pareja incluye lo siguiente: Muestra con tu lenguaje corporal lo mismo que expreses con tus palabras de tal modo que los demás reciban un mensaje claro.
¿Cuántas veces has expresado que no te sucede nada o que estas bien pero con tu lenguaje corporal estabas mostrando enfado o tristeza?
– Conecta con tu sentir y ponle palabras para poder hablar de ello con tu pareja.
– Ten en cuenta también el sentir de tu pareja. Escucha y no rechaces.
– Toma decisiones que tengan en cuenta el bienestar de los dos. Se trata de incluir y no de excluir.
– Recuerda que seguir en el patrón te lleva a los mismos resultados de siempre.
– Prueba a no seguir posicionándote,prueba a no luchar en esos momentos de conflicto. Cuando la comunicación no sea fructífera es mejor que no habléis hasta que ambos estéis en una buena disposición.
Espero de todo corazón que esta información te sirva para crecer en tu vida y tus relaciones.
Con todo mi amor y cariño,
Gabriela Fernández Jover