El Enfado en las Relaciones de Pareja

El Enfado en las Relaciones de Pareja

Aprendiendo a gestionar el enfado en la relación

La gestión del enfado en pareja es uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en la relación.

Y es que la pareja es uno de nuestros mejores maestros, nos muestra justamente todo aquello que necesitamos ver para reconciliarnos con ello, para hacer las paces, para abandonar la lucha y reencontrarnos de nuevo con la paz que reside en cada uno de nosotros.

La emoción de rabia o enfado también forman un papel importante en la relación. La gestión de ésta emoción se desenvolverá en función del guión y la manera de actuar en él de cada miembro.

Todos estamos condicionados por lo que aprendimos en la infancia, según lo que imitamos o rechazamos de nuestros padres y entorno.

Lo más habitual es que resolvamos los momentos de enfado de la misma manera que lo hacíamos en nuestra familia, ocupándonos de los mismos roles y ofreciendo la misma respuesta.

Es que no podemos olvidar que aunque somos adultos, nuestro niño o niña interior sigue con nosotros. Sigue reaccionando como lo hacía en el pasado pero en el escenario presente.

Nuestros sentimientos de la infancia que no fueron reconocidos y aceptados vuelven a despertarse, vuelven a reclamar su atención.

El enfado es una emoción muy poderosa que nos ayuda a poner límites y a actuar para conseguir lo que deseamos.

Para que podamos expresar el enfado de una manera útil y funcional necesitamos tener en cuentas 2 aspectos fundamentales:

1. No hacernos daño a nosotros mismos ni a los demás. Un enfado útil no es aquél que reprocha y expresa impulsivamente todo lo que sale de él. El enfado valioso es aquél que expresa como nos sentimos, qué nos ha hecho sentir así y propone una solución o reparación.

Por ejemplo:  Me siento muy enfadada ya que me hubiese gustado que me avisaras de que no ibas a venir a cenar, tenía muchas ganas de pasar tiempo contigo. Me gustaría que fijásemos la cena para otro día de esta semana ya que es muy importante para mi y decirte que cuando tu no me avisas yo me preocupo mucho porque no se si ha pasado algo, ¿Es posible para ti avisarme la próxima vez?

2. Busca una solución y no descargues tu ira. Si descargas tu rabia estarás haciendo daño a tu pareja. Si reprochas tu pareja se pondrá a la defensiva o se irá y no habréis solucionado la situación y aún peor, os quedaréis los dos dolidos.

Sinembargo,si expresas tu verdadero sentir ante lo que ella o él hizo te estás haciendo comprender y permites que empatice contigo y se acerque.

Entonces un truqillo es usar esta fórmula: Cuando tu haces……., Yo me siento…… Me gustaría……

Por ejemplo: Cuando tú no vienes a cenar, yo me siento muy triste y solo porque me encanta pasar tiempo contigo, me gustaría cenar otro día de la semana contigo.

¿Reprimes o expresas tus enfados?

Quizás cuando te enfadas no te comunicas con tu pareja durante unas horas. Quizás te pones a hacer cosas para evadir el dolor. Quizás te metes en la cama y no te apetece hacer nada…

Las maneras de reaccionar ante el enfado son tan diversas como individuos somos en el mundo.

Es muy curioso, porque cuando vamos creciendo nos enseñan muy bien a atender nuestras necesidades fisiológicas: nos abrigamos cuando sentimos frío, comemos cuando tenemos hambre…

Sin embargo ¿Qué pasa con nuestras necesidades emocionales? ¿Sabemos atenderlas? ¿Sabemos como enfadarnos sin que uno de los dos, sino los dos, salgan heridos?

Creo que la respuesta, en la mayoría de los casos es un “no”.

Y ojalá nos hubiesen enseñado, aunque he de decir que nunca es tarde para aprender nuevas vías para gestionar el enfado de una manera más saludable dónde ambos miembros sientan que son aceptados que tienen derecho a enfadarse y ser respetados y amados en él.

Para poner luz al enfado dentro de la relación, es necesario que entendamos que la Pareja se conforma de dos individuos independientes y de la relación en sí misma que es como si fuese otro ente independiente.

La relación, el vínculo entre las dos personas depende del cuidado de ambos miembros. Es como una flor que depende de nuestros cuidados y amor para seguir creciendo.

¿Qué vengo a decir con esto?

Pues que sea cual sea la emoción que estén viviendo sus miembros, la relación se mantiene, sigue ahí. Por eso es muy importante que sigamos cuidando y respetando la relación aún enfadados. Es lo más preciado que tenemos las parejas, nuestro vínculo, lo que hemos creado, regado y construido día a día. Esto sería en cuanto al respeto y amor que le debemos a la relación creada.

¿Y que pasa con cada individuo?

Es importante que primero nos auto observemos: ¿Cómo actúas? ¿Cómo te sientes en el enfado? ¿Qué piensas? ¿Qué reclamas?

Una vez que has hecho esta observación, no te critiques por actuar como lo haces, piensa que estos hábitos nos han servido de mucho cuando éramos niños y que entonces no podíamos elegir.

Si no conoces el triángulo dramático, te recomiendo que le eches un vistazo para que puedas tomar conciencia sobre que rol estas jugando en el enfado, aunque normalmente tenemos un rol favorito solemos rotar y pasar de un juego a otro, como medio para mantener la relación.

Otro aspecto importante y quizás el más, es que te permitas sentir. Las emociones proceden del cuerpo y necesitamos vivirlas para que no se queden atrapadas.

Quizás si tu pareja se enfada y se aleja durante unas horas, puede que tú te sientas solo/a.

Imagínate que fuese así, ¿Qué necesitas cuando te sientes solo/a? ¿Qué atención puedes darte a ti mismo/a cuando te sientes así? ¿Cómo cuidarías a un niño o niña pequeñita que se sintiese triste?

El camino para ir reconciliándonos con nosotros mismos y nuestras emociones es ir atendiéndolas. Ya de adultos podemos cuidarnos en nuestras emociones y dejar de exigirle al otro que atienda nuestros dolores.

Aunque si podemos, una vez pasada la emoción, pedirle al otro lo que nos vendría bien o nos ayudaría por su parte en esos momentos.

Se puede hacer incluso un pacto para el enfado, dónde ambos se ofrecen un poquito de lo que necesitan mutuamente.

Por ejemplo, darse un objeto, como símbolo de que aunque enfadados el vínculo que los une permanece y se respeta.

¿Cómo vives tu el enfado en la relación? Si quieres puedes dejar tu comentario. Me encantará leerte.

Gabriela Fernández Jover

Curso Apego Ansioso 11_Gabriela Fernández_Amor Sano

Gabriela Fernández, Coach y Terapeuta especializada  en Apego y Relaciones de Pareja.

Te ayudo a resolver de raíz los conflictos, bloqueos e impedimentos que vives en tus relaciones de pareja para que puedas crear relaciones sanas, plenas y que te llenen de felicidad.

Descubre ahora lo que te hace sufrir en el amor y cómo superarlo de raíz > HAZ MI TEST DE RELACIONES GRATIS AHORA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Más información en la política de privacidad.