Quiero que me Quiera Como Soy

¡Quiero que me quiera tal como soy!

Si te fijas bien, esta frase tiene tintes reivindicativos. Es una lucha porque nos quieran tal como somos, por encima de cualquier circunstancia, por encima de cualquier defecto, por encima de todo.

Debajo de esa frase se esconde una gran necesidad de ser reconocidos y amados. Una gran necesidad de que ¡Por fin se queden a nuestro lado! Sin embargo, lo más probable es que genere en el otro todo lo contrario: rechazo y ganas de alejarse.

Cuando expresamos esta frase no nos damos cuenta de que estamos en la rebeldía, hay un dolor y enfado por haber tenido que adaptarse y abandonarse a uno mismo en el pasado y le exigimos a la pareja que “trague” con todo.

Al no haber procesado el dolor y el perdón a uno mismo, nos enfadamos cuando cualquier persona o la pareja nombran o hacen referencia a algún comportamiento que nos piden que cambiemos.

¿Cuál es el gran peligro de esta creencia?

El gran peligro de creer firmemente que no tenemos que cambiar nada por nuestra relación de pareja es volver a ser rechazados o abandonados. Inconscientemente, estamos recreando el mismo dolor y reafirmando nuestra creencia “Ves, nadie me quiere ni me reconoce tal como soy”.

¿Entonces tengo que cambiar por mi pareja?

Nada es siempre o blanco y negro. Siempre hay matices, por eso es tan importante que podamos reflexionar nuevamente cada vez que nos enfrentamos a nuevas circunstancias, generar nuevas valoraciones actualizadas y no teñidas de emociones y creencias estrictas y fijadas en el pasado.

Cuando hablamos de cambios, nos estamos refiriendo a comportamientos, nunca a lo que somos.

En las relaciones de pareja, para que funcionen, es necesario que busquemos maneras de gestionar nuestras diferencias de opinión, de hábitos etc. Para ello, siempre vamos a necesitar recurrir a la flexibilidad. Unas veces cederá uno y otras veces otro.

Lo importante es poder distinguir ¿De qué manera mi comportamiento genera daño y perjuicio a mi pareja? Todo lo que hacemos tiene un impacto en los demás. Estamos afectados los unos por los otros, no podemos ignorarlo.

Pedirle a nuestra pareja que no sienta las cosas que hacemos o viceversa, es pedirle que se separe de nosotros. Que deje de tener sentimientos.

También necesitamos distinguir si eso en lo que no nos sentimos amados tal como somos, es porque en cierto modo estamos poniendo a prueba a nuestra pareja.

Cuando tenemos un dolor no reconocido en nosotros, lo actuamos sin darnos cuenta. Y hay veces que actuamos poniendo a prueba a nuestra pareja para comprobar que realmente nos quiere tal como somos y que no nos va a abandonar por hacer tal o cual cosa. Y finalmente provocamos un dolor en el otro y una separación en la pareja.

Otro aspecto importante a valorar, es si simplemente, que uno está cómodo hablando mal a la pareja, no considerándola, haciendo planes unilateralmente, no colaborando en las responsabilidades de la casa etc. Y no tiene disposición a cambiar ciertos aspectos que están afectando al bienestar de la relación.

En este caso, la frase “Tienes que quererme como soy” representa la falta de intención de esa persona de luchar por la relación y de hacer que funcione.

En este caso, no hay nada que hacer. Esa relación no va a crecer. ¿Has vivido alguna situación así? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

¿Quieres saber más? Mira mi vídeo.

¿Quieres compartirme lo que estás viviendo en pareja? ¡Déjame tu comentario aquí abajo y te contestaré! Me encantará leerte.

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Gabriela Fernández Jover

Gabriela Fernández, Coach Experta en Relaciones de Pareja.

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